Comunidades de Yucatán protestan contra minería a cielo abierto y denuncian daños ambientales
Habitantes de diversas localidades se manifestaron en Mérida para exigir la intervención de autoridades ante proyectos de extracción de material pétreo que, aseguran, afectan cenotes, viviendas y territorios comunitarios.

#Yucatán
5 de marzo de 2026
Habitantes de varias comunidades de Yucatán realizaron una manifestación frente al Palacio de Gobierno en Mérida para expresar su rechazo a proyectos de minería a cielo abierto y bancos de materiales, los cuales, afirman, están generando afectaciones ambientales, estructurales y sociales en sus localidades.
La protesta fue encabezada por integrantes de la Red de Pueblos Contra la Minería, quienes denunciaron que las actividades extractivas se han instalado sin procesos adecuados de consulta con las comunidades.
Denuncian daños a cenotes y territorios comunitarios
Ángel, habitante de la comunidad de Yaxcopoil, relató que el conflicto comenzó cuando maquinaria pesada inició trabajos de desmonte en la zona.
Según explicó, los equipos no solo intervinieron un camino público, sino que también removieron estructuras tradicionales y afectaron terrenos privados sin autorización.
Además, señaló que durante las labores se destruyó un cenote utilizado históricamente como fuente de agua para la comunidad y para la fauna local, lo que ha generado preocupación entre los habitantes por el impacto ambiental.
Ante esta situación, vecinos decidieron organizarse para vigilar el territorio y evitar nuevas intervenciones que consideren perjudiciales para sus recursos naturales.
Comunidades se movilizan en Mérida
A la protesta acudieron alrededor de 50 personas provenientes de distintas localidades, entre ellas Yaxcopoil, Xcucul, San José Tzal, Hotzuc, Texán Cámara, Tebec y Cheumán.
Durante la manifestación, los participantes portaron pancartas y utilizaron altavoces para exigir que las autoridades atiendan sus denuncias.
Los inconformes señalaron que las actividades extractivas comenzaron sin que existiera una consulta previa con las comunidades, lo que consideran una violación a sus derechos colectivos y a su autonomía territorial.
La movilización también provocó el cierre temporal de la calle 61 entre 60 y 62, en el centro de Mérida.
Explosiones y polvo afectan viviendas y salud
Entre las preocupaciones expuestas por los manifestantes destacan los impactos derivados del uso de explosivos en bancos de materiales.
Una habitante explicó que en la comunidad de Xcucul las detonaciones realizadas a menos de 100 metros de su vivienda han provocado grietas en paredes y techos, además de generar temor entre las familias.
Otros participantes señalaron que el polvo generado por las explosiones se mantiene suspendido en el aire, lo que ha causado problemas respiratorios y afectaciones en la piel.
También denunciaron daños al entorno natural, incluyendo tala de monte, alteración de caminos y posibles afectaciones al patrimonio arqueológico.
Crecimiento de bancos de materiales
Activistas señalaron que desde 2018 se han autorizado y puesto en operación 65 bancos de materiales en el estado, muchos de ellos vinculados a proyectos de infraestructura.
De acuerdo con los manifestantes, la expansión de estas explotaciones se intensificó en los últimos años, lo que ha incrementado los conflictos con comunidades cercanas.
Los inconformes señalaron que diversas autoridades municipales, estatales y federales han participado en la autorización de estos proyectos mediante permisos de uso de suelo, impacto ambiental y manejo de explosivos.
Comunidades buscan medidas legales y ambientales
Integrantes de organizaciones civiles indicaron que las comunidades han presentado denuncias ante distintas dependencias, entre ellas autoridades ambientales y culturales.
Según señalaron, algunas intervenciones han sido suspendidas por autoridades ambientales y por instancias encargadas de la protección del patrimonio.
Además, los habitantes buscan impulsar una declaratoria de emergencia ambiental y continuar con acciones legales para proteger su territorio.
Mientras tanto, las comunidades afirman que seguirán organizándose para defender sus recursos naturales y exigir que se respeten sus derechos.
