Alarma ambiental en Tabasco: más de 400 manatíes, primates y cocodrilos han muerto en la última década
Autoridades y especialistas advierten que factores como contaminación, estrés por calor, degradación del hábitat y conflictos territoriales podrían explicar la muerte de especies protegidas en la entidad.

#Tabasco
6 de marzo de 2026
La muerte de especies protegidas mantiene en alerta a autoridades ambientales y especialistas en Tabasco. Entre 2015 y 2026 se han registrado 449 fallecimientos de mamíferos y reptiles, siendo los manatíes, primates y cocodrilos los animales más afectados en la región.
Datos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente indican que la especie con mayor número de casos es el manatí del Caribe, con 207 registros, seguida por 175 primates, principalmente mono aullador. También se han contabilizado 51 cocodrilos y 16 delfines hallados sin vida en distintos puntos del estado.
En numerosos casos, las autoridades no han podido determinar con certeza la causa de muerte, debido principalmente al estado de descomposición en el que fueron encontrados algunos ejemplares.
Mortandad de manatíes desde 2018
El incremento en la muerte de manatíes comenzó a registrarse con mayor claridad en 2018, cuando se reportaron 53 ejemplares fallecidos en varios municipios de Tabasco, el mayor número documentado en un solo año.
La Profepa informó que en esa ocasión varios expedientes se cerraron sin determinar una causa específica, debido a que los cuerpos estaban en avanzado estado de deterioro cuando fueron localizados.
Aunque la cifra disminuyó en años posteriores, la pérdida de ejemplares continuó. En 2025 se contabilizaron 29 muertes, mientras que hasta febrero de 2026 no se habían registrado nuevos casos de esta especie, considerada en riesgo por la legislación ambiental mexicana.
El especialista Gilberto Pozo Montuy, director de Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta, explicó que los fallecimientos de manatíes pueden tener múltiples causas dependiendo del sitio donde se encuentran los cuerpos.
Entre los factores identificados se encuentran golpes con embarcaciones, atrapamiento en redes de pesca y contaminación en el agua. En zonas como Macuspana, particularmente en la región de Los Bitzales, se investigan posibles contaminantes o bacterias en el entorno acuático.
Calor extremo y degradación del hábitat afectan a primates
Otro grupo severamente impactado es el de los primates. La Profepa ha documentado 175 muertes, principalmente de monos aulladores, registradas en municipios como Comalcalco, Cunduacán, Cárdenas, Centro, Jalapa y Balancán.
El año 2024 concentró el mayor número de casos, durante un periodo de intenso calor en el que varios monos fueron encontrados tras caer de los árboles.
Los análisis preliminares sugieren que muchos de estos decesos se relacionan con estrés térmico ambiental, aunque también se han identificado otros factores como electrocución, traumatismos craneales y causas aún sin determinar.
Pozo Montuy explicó que la degradación del hábitat, especialmente en la región de La Chontalpa, ha incrementado la vulnerabilidad de los primates. La expansión urbana reduce sus fuentes de alimento y los expone a riesgos adicionales, como líneas eléctricas de alta tensión o ataques de perros cuando descienden al suelo.
Además, condiciones como la desnutrición y la exposición a contaminantes atmosféricos derivados de actividades industriales pueden debilitar su sistema inmunológico y hacerlos más sensibles a cambios extremos de temperatura.
Cocodrilos mueren por conflictos territoriales
En el caso de los cocodrilo de pantano, las muertes se han registrado principalmente desde 2018 y continúan presentándose, incluso durante el primer bimestre de 2026.
Todos los casos recientes han ocurrido en la Laguna de las Ilusiones, ubicada en la capital del estado.
El investigador Marco Antonio López Luna, especialista en reptiles acuáticos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, explicó que la reducción de espacios naturales ha generado conflictos territoriales entre los propios cocodrilos.
La construcción de bardas y estructuras en los márgenes de la laguna ha limitado su movilidad, lo que incrementa las peleas entre ejemplares por territorio, pareja o recursos, situaciones que pueden terminar en la muerte de algunos individuos. En ocasiones incluso se han documentado casos de canibalismo.
Delfines varados con causas aún inciertas
Entre 2017 y 2025 también se registraron 16 muertes de delfines en las costas de Centla y Paraíso, aunque en la mayoría de los casos no se ha podido establecer una causa definitiva.
El funcionario José Pablo Custodio Rodríguez, de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Tabasco, explicó que en un caso documentado en diciembre de 2025 se detectaron signos de desnutrición, parásitos y posibles alteraciones genéticas en el ejemplar encontrado.
Un desafío para la conservación
El registro acumulado de 449 muertes de especies protegidas refleja los desafíos ambientales que enfrenta la región. Especialistas coinciden en que factores como la contaminación, la pérdida de hábitat, el cambio climático y la actividad humana están incrementando la presión sobre la fauna silvestre de Tabasco.
La situación subraya la necesidad de fortalecer la vigilancia ambiental, los programas de conservación y las investigaciones científicas para proteger a estas especies y garantizar el equilibrio ecológico en el sureste de México.
