Quintana Roo registra avances ambientales con acciones en conservación, gestión del agua y participación social
Durante 2025, el estado consolidó medidas en materia ambiental que incluyen monitoreo del sargazo, protección de ecosistemas, fortalecimiento normativo y participación ciudadana, con impacto directo en el territorio.

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31 de diciembre de 2025
En los últimos años, Quintana Roo ha registrado avances relevantes en materia ambiental a partir de una serie de acciones enfocadas en la conservación de los ecosistemas, la gestión de recursos naturales y la participación social. Durante 2025, estos esfuerzos se reflejaron en proyectos de alcance estatal que buscaron atender problemáticas estructurales como la contaminación, la presión turística y el manejo sostenible del territorio.
Uno de los principales avances fue la operación del primer Centro de Monitoreo Ambiental y del Sargazo en América Latina, el cual permitió coordinar acciones entre autoridades, instituciones científicas y municipios para atender el arribo masivo de esta macroalga. Como resultado, se logró la recolección de más de 91 mil toneladas de sargazo, además de la puesta en marcha de una planta piloto de biogás que aprovecha este residuo como insumo energético, impulsando un modelo de economía circular.
En materia de conservación marina, se realizaron acciones relevantes para la protección del Sistema Arrecifal Mesoamericano, particularmente en Cozumel, donde se priorizó la preservación de los arrecifes ante proyectos de alto impacto. Asimismo, se desarrolló una de las temporadas más significativas de protección de tortugas marinas, con el resguardo de 1,678 nidos y la liberación de más de 142 mil crías, mediante el trabajo conjunto entre autoridades, organizaciones civiles y el sector turístico, en coordinación con la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente que encabeza Óscar Rébora.
La agenda ambiental también incluyó avances en materia de bienestar animal. En Quintana Roo se registraron sanciones penales por casos de maltrato, lo que marcó un precedente en la aplicación de la legislación vigente. A nivel nacional, se aprobó la llamada Ley Mincho, orientada a prohibir el uso de mamíferos marinos en espectáculos, proceso que en la entidad se acompaña con mesas de trabajo entre autoridades, especialistas y operadores de delfinarios, impulsadas desde la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente.
Otro eje relevante fue la participación ciudadana. A través del programa Recicla por tu Futuro, se recuperaron más de 300 toneladas de residuos valorizables, beneficiando a miles de familias mediante esquemas de apoyo alimentario. Paralelamente, se fortalecieron más de 250 Comités de Protección Ambiental, integrados por habitantes que participan activamente en el cuidado de sus comunidades.
En el ámbito hídrico, se avanzó en la revisión del modelo de gestión del agua. A nivel nacional se aprobó una reforma a la Ley General de Aguas que reconoce este recurso como un bien público estratégico. En Quintana Roo, este proceso incluyó la revisión de la concesión otorgada a Aguakan, señalada por irregularidades administrativas acumuladas durante décadas, con el objetivo de priorizar el interés público y mejorar la prestación del servicio.
Finalmente, México presentó su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0) ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, documento que establece metas de mitigación y adaptación. En este proceso, Quintana Roo participó a través de la Asociación Nacional de Autoridades Ambientales Estatales (ANAAE), contribuyendo a la integración de las visiones locales en la agenda climática nacional.
En conjunto, estas acciones reflejan una etapa de fortalecimiento institucional y de políticas públicas orientadas a la protección ambiental, la participación ciudadana y la sostenibilidad a largo plazo en Quintana Roo.
