Violencia en altamar: pescadores de Campeche denuncian asaltos y robo de embarcaciones
El sector pesquero alerta por el aumento de la delincuencia en la costa; exigen mayor vigilancia ante pérdidas económicas y riesgos a la integridad.

#Campeche
20 de abril de 2026
La inseguridad en altamar ha encendido las alarmas en el sector pesquero de Campeche, donde trabajadores del mar reportan un incremento en asaltos, robo de embarcaciones y desmantelamiento de equipos, afectando directamente su actividad productiva.
De acuerdo con testimonios del gremio, ninguna zona de la costa campechana está libre de este problema, que se extiende a lo largo de más de 225 kilómetros, incluyendo regiones como Atasta, Champotón, Ciudad del Carmen, Isla Aguada, Isla Arena, Sabancuy y Seybaplaya.
Uno de los casos más recientes involucra a la embarcación “Lizet”, cuyos tripulantes fueron interceptados en aguas cercanas a Isla de Jaina. Según los reportes, los pescadores fueron sometidos, amarrados y trasladados a otra lancha por los agresores. A este hecho se suma el robo de la embarcación “Teresita”, ocurrido en Champotón.
El sector señala que estas agresiones no son nuevas, sino una problemática persistente que ha sido denunciada durante años sin soluciones efectivas. Ante este escenario, los pescadores exigen mayor presencia y vigilancia por parte de las autoridades en las zonas marítimas.
El principal objetivo de los delincuentes son los motores fuera de borda, cuyo valor en el mercado puede superar los 200 mil pesos. Estas piezas suelen ser desmanteladas y revendidas en el mercado negro o en talleres clandestinos en la región, lo que incentiva la continuidad de estos delitos.
Además del robo directo, se han documentado casos en los que los agresores exigen pagos para devolver herramientas de trabajo, como redes y motores. Las cantidades solicitadas pueden ir desde unos miles de pesos hasta sumas mucho más elevadas, lo que agrava la situación económica de los pescadores.
Aunque algunos trabajadores consideran la posibilidad de armarse para defenderse, reconocen que esto implicaría mayores riesgos en un entorno ya de por sí inseguro.
La situación refleja un desafío creciente para la seguridad en las costas de Campeche, donde la actividad pesquera —clave para la economía local— enfrenta no solo condiciones naturales adversas, sino también la amenaza constante de la delincuencia.
